Naipes
Le encantaba jugar. El mismo tapete, distinta baraja. Y es que la de siempre la tenía ya muy vista. Le había hecho perder una jugada y ganar un par de buenas partidas, pero claro, a los buenos jugadores de naipes les gusta una baraja nueva en cada partida. Y también jugárselo todo.
Imagino que le parecía divertido, excitante, todo aquel ritual de empezar nueva baraja, nueva baza, nueva partida. Y cuando se sentaba, todo lo que quedaba fuera del tapete carecía de importancia, lo realmente interesante siempre estaba allí sobre la mesa. Placer e intriga. Y jugárselo todo.
Y siempre pasa, es bastante común que las barajas de siempre, metidas en su cajitas de plástico transparente, con sus esquinas dobladas del uso, ya sólo quieren seguir allí metidas, sin destapar, con sus espadas y sus bastos, con sus triunfos y sus fracasos... y su par de comodines. Y es que han entendido que los jugadores de naipes, con una nueva baraja en cada partida, sólo quieren jugárselo todo.


Morfeo dijo
Qué interesante juego el de los naipes, con su sota de oros o su dama de corazones. Me queda una duda: ¿las barajas nuevas esas que dices son completamente nuevas o son las de siempre pero de otros?
Un saludo.
19 Octubre 2010 | 03:45 PM